Cada vez más mexicanos deciden que sus vacaciones, mudanzas o viajes de trabajo no son motivo para dejar al perro en casa. Pero llevar a un compañero de cuatro patas a bordo implica algo más que comprar un boleto: cada aerolínea define su propio peso máximo, su propio número de mascotas por vuelo y sus propias razas restringidas, y esas reglas cambian todavía más cuando el destino cruza una frontera.
Aeroméxico, Volaris y VivaAerobus concentran hoy la mayoría de los vuelos domésticos con mascotas en México. Para quienes planean un viaje internacional, sobre todo hacia Estados Unidos o la Unión Europea, el trámite se vuelve más exigente: documentos sanitarios, microchip, certificados de vacunación y, en algunos casos, formularios oficiales que deben llenarse antes de pisar el aeropuerto.
Esta guía reúne los requisitos vigentes de las tres aerolíneas mexicanas más consultadas y los trámites internacionales que un dueño de mascota debe resolver antes de despegar, ya sea rumbo a Cancún o a Madrid.
¿Qué necesita un perro para volar en cabina?
En términos generales, un perro puede volar en cabina si él y su transportador combinados no superan un peso límite (entre 9 y 12 kilos según la aerolínea), si el contenedor cabe debajo del asiento delantero, y si el animal cuenta con certificado de salud vigente y cartilla de vacunación al corriente, incluida la vacuna antirrábica.
Vuelos nacionales: lo que pide cada aerolínea mexicana
Aeroméxico
Aeroméxico admite perros y gatos tanto en cabina como en bodega. En cabina, la mascota más el transportador no debe exceder los 9 kilos y se requiere certificado de salud vigente, mientras que las mascotas más grandes viajan documentadas en bodega, con jaula homologada y reserva anticipada.
Un punto que suele pasar desapercibido: la aerolínea solo permite viajar con mascotas cuando la duración del vuelo es de seis horas o menos. Además, Aeroméxico limita el transporte a seis mascotas por vuelo, con un máximo de una por pasajero.
Volaris
Volaris solo transporta mascotas en cabina; la aerolínea no ofrece la opción de enviar animales en el compartimento de carga. El servicio se llama “mascota a bordo” y, el peso combinado de la mascota y su transportador no puede superar los 12 kilos, en un contenedor de máximo 44 por 30 por 19 centímetros que quepa bajo el asiento delantero.
La disponibilidad es limitada: Volaris acepta hasta 16 mascotas por vuelo, divididas en 10 perros y 6 gatos, con topes menores en rutas específicas como Bogotá. También existen restricciones de raza: perros considerados de razas grandes o potencialmente peligrosas, como pit bull, rottweiler o pastor alemán, no pueden viajar en cabina.
VivaAerobus
VivaAerobus reparte el cupo entre cabina y bodega: se permiten hasta cinco mascotas en cabina y seis en bodega, un total de once por vuelo, con restricciones para algunas razas braquicéfalas. El costo varía según el momento de la compra: un vuelo nacional reservado con anticipación ronda los 825 pesos, mientras que hacerlo directamente en el aeropuerto puede costar hasta 1,200 pesos.
Vuelos internacionales: lo que cambia al cruzar la frontera
Volar dentro de México es solo la mitad del reto. Cruzar una frontera internacional con un perro suma trámites sanitarios que deben resolverse con semanas de anticipación, no el día del vuelo.
Entrar a Estados Unidos: las reglas del CDC
Desde agosto de 2024, los perros que hayan pasado los seis meses previos únicamente en países de bajo riesgo o sin riesgo de rabia canina —como México— pueden ingresar a Estados Unidos únicamente con el comprobante del Formulario de los CDC para la Importación de Perros, que se llena en línea antes del viaje.
Este comprobante no es un trámite menor: es válido durante seis meses desde su emisión y puede mostrarse impreso o desde el teléfono al personal de la aerolínea y de la frontera. Para perros vacunados fuera de Estados Unidos que hayan estado en un país de alto riesgo, se exige además un certificado de vacunación antirrábica emitido en Estados Unidos o un certificado sanitario de exportación avalado por el USDA, junto con un microchip legible implantado antes de la vacuna.
Entrar a la Unión Europea: pasaporte y vacuna antirrábica
Para moverse dentro de la Unión Europea, la mascota necesita tres elementos básicos: identificación por microchip, vacunación antirrábica vigente y un pasaporte europeo para animales de compañía, documento que expide cualquier veterinario autorizado.
La edad importa: no se permite la entrada a animales menores de 15 semanas sin una vacuna antirrábica válida, y la edad mínima para vacunar es de 12 semanas, con al menos 21 días de espera tras la aplicación. Algunos destinos suman un paso adicional: países como Irlanda, Finlandia, Malta o Noruega exigen un tratamiento contra la tenia Echinococcus entre 24 y 120 horas antes de la llegada.
Antes de despegar: checklist para el dueño
- Reservar el espacio de la mascota al comprar el boleto, no después: los cupos por vuelo son limitados en las tres aerolíneas mexicanas.
- Pesar al perro junto con el transportador, no por separado, ya que el límite siempre es combinado.
- Verificar la vigencia de la vacuna antirrábica y llevar la cartilla física el día del viaje.
- Confirmar si el destino exige documentos adicionales (formulario CDC, pasaporte europeo o certificado sanitario de exportación) con al menos tres semanas de anticipación.
- Revisar restricciones de raza antes de comprar el boleto, especialmente en Volaris y VivaAerobus.
El vuelo empieza antes del aeropuerto
Viajar con un perro no depende de la suerte ni de la buena voluntad del personal en el mostrador: depende de la documentación que se prepare semanas antes. Quien planea bien —pesa al animal, confirma el cupo y reúne los papeles del destino— llega al aeropuerto sin sorpresas, y convierte el vuelo en una parte más del viaje, no en el obstáculo que casi lo cancela.
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