Elegir una lata de atún parece una decisión sencilla en el supermercado, pero el más reciente estudio de calidad de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), publicado en la Revista del Consumidor, reveló que no todas las marcas cumplen lo que prometen en la etiqueta. A través de su Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor, la dependencia analizó decenas de presentaciones de atún envasado disponibles en el mercado mexicano, y el hallazgo central fue contundente: 18 de las 57 presentaciones analizadas contienen soya, sin que en muchos casos se precise al consumidor la cantidad exacta que contienen.
¿Qué evaluó Profeco exactamente?
El estudio no se limitó al sabor o la presentación del producto. Los especialistas del laboratorio analizaron siete factores clave:
- Cantidad real de pescado en la lata.
- Peso neto y masa drenada (el peso del atún una vez escurrido el líquido de cobertura).
- Contenido de proteína.
- Presencia o ausencia de soya como relleno.
- Veracidad del etiquetado frente al contenido real.
- Cumplimiento de las Normas Oficiales Mexicanas.
- Calidad general del producto.
Por qué la soya es el punto central del debate
La soya no está prohibida en el atún enlatado, pero su uso principal es aumentar el volumen del producto a menor costo, lo que reduce la proporción real de pescado dentro de la lata y, en consecuencia, disminuye el aporte proteico que el consumidor espera recibir. Profeco recomienda revisar siempre la lista de ingredientes antes de comprar, y advierte que las presentaciones sólidas suelen contener una mayor proporción de pescado que las opciones en hojuelas o desmenuzadas.
Un dato que vale la pena destacar: el organismo detectó que el promedio de soya en los productos que no son 100% atún se redujo a 13% en comparación con estudios anteriores, lo que refleja cierta mejora de la industria en materia de transparencia.
Las marcas mejor evaluadas: 100% pescado, sin soya
De acuerdo con los resultados del estudio, las marcas que obtuvieron las mejores calificaciones —por garantizar ser 100% pescado y no incorporar soya— fueron:
- Dolores Premium (atún aleta amarilla sólido, en aceite, aceite de oliva y agua), con precios entre 36 y 45 pesos.
- Tuny Gourmet, con presentaciones accesibles y buena calidad.
- Herdez Premium.
- El Velero Ortiz, opción premium de precio más elevado.
- Oro de España, otra marca de gama alta.
- Yurrita y Great Value, en sus líneas premium.
- Marina Azul Premium, con un precio cercano a los 32 pesos, señalada por el estudio como una alternativa de calidad similar a Dolores Premium mas accesible al bolsillo.
Cómo elegir mejor en el supermercado
Con base en los hallazgos del estudio, Profeco sugiere algunas prácticas simples antes de poner una lata en el carrito:
- Revisar la lista de ingredientes en busca de proteína de soya u otros rellenos vegetales.
- Preferir presentaciones sólidas sobre las de hojuelas o desmenuzado.
- Comparar el contenido de proteína en la tabla nutrimental entre distintas marcas.
- Verificar que el peso drenado coincida con lo declarado en el empaque.
- Conservar las latas en lugares secos y, una vez abiertas, refrigerar el sobrante en un recipiente limpio.
La recomendación general de la dependencia no es dejar de consumir atún —una fuente accesible de proteína de alto valor biológico y omega 3—, sino comprar con criterio, revisando la etiqueta antes de decidir qué lata realmente lleva a la mesa.
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