Como no lo supe antes, se me pasó el tiempo, y yo, sin saber, esta y otras frases me repetía hace ocho años, cuando supe que existía una beca para trabajar legalmente y estudiar al mismo tiempo en el extranjero, con todo pagado. Desinformación tóxica: estudiaste Gastronomía, pero al final de la carrera te das cuenta de que lo tuyo no es estar cocinando. Afortunadamente, no solo se trata de guisar; existen muchas maneras de sacarle provecho a esta carrera.
Aún recuerdo cuando llegué a mi clase de propedéutico en la universidad. En esta materia te hablan a grandes rasgos de lo que es la carrera de Gastronomía y los posibles escenarios con los que te vas a topar, tales como dejar la ropa casual y portar uniforme casi todos los días durante toda la semana, no dormir a tus horas, perderte las festividades familiares, entre otros “cuentos de ultratumba” que, al final, sí resultaron ciertos.
Algo que me hubiera gustado saber en ese primer momento sería el panorama completo que abarca este giro en la industria. Me refiero a que te platican que existen cargos —como ya lo hemos mencionado antes— como el Chef Ejecutivo, Sub Chef, Chef de Partida, cocinero, ayudante, parrillero, panadero, pastelero, repostero, pero no te explican que puedes destacar en un solo campo con una especialidad. Por ejemplo: especialidad en nutrición, especialidad en cárnicos y parrillas, especialidad en postres saludables, especialidad en cocina mexicana, cocina mediterránea. De eso te enteras ya cuando estás en la ejecución.
Tampoco te hablan de que quizá ni siquiera tengas que involucrarte en la cocina, y pudieras dedicarte a la administración de servicios restauranteros u hoteleros; puede ser bartender, puede ser chef privado, puede ser capitán de meseros, jefe de costos o encargado de almacén. Y qué decir del hecho de que puedes incursionar en el campo de los cruceros —obviamente la prioridad es tener un buen nivel de inglés—. Pero bueno, ese tipo de información debiera ser importante compartirla al inicio de este proceso formativo.
Hay campo laboral en hospitales, en el servicio militar, en plataformas petroleras, en las cooperativas escolares de todos los niveles académicos; existen becas, hasta intercambios laborales a otros países, y la oportunidad de crecer en el área de la docencia. En fin, el abanico de oportunidades es muy amplio, y esto, al saberse a tiempo, ayuda a que un alumno se cree un panorama con distintas áreas de oportunidad, donde si se les cierra una puerta, bueno, pues se les abra una ventana.
Es muy cierto que el interés es de quien lo requiere, pero es en la escuela donde se tiene la oportunidad de plantear todas estas cuestiones y ser asesorado por quienes tienen el conocimiento en dichos temas. Considero que, independientemente de si el alumno está o no dispuesto a ser proactivo, es un deber ser el que, como docentes, apoyemos el desarrollo de las nuevas generaciones, que ya de por sí traen un chip distinto a quienes fuimos educados bajo otras condiciones.
Durante el tiempo que laboré fuera de Puebla, tuve la oportunidad de conocer a muchos amigos que hacían estancias en un hotel por determinado tiempo y en cierta área, por decir algo, en panadería. Después se iban a otro estado, a un hotel de mayor prestigio, y buscaban colocarse en un cargo superior, obviamente con la experiencia ya adquirida previamente, y, por consecuencia, su percepción económica era superior en todo. Y eso a mí me alentaba justamente a aguantar las largas jornadas, o los días con intensos procesos por realizar, sabiendo que lo que estaba aprendiendo, en ese momento, me ayudaría a llegar a un escalón más alto para mirar la cereza del pastel.
A ti que me lees y estás comenzando este viaje del descubrimiento de tus habilidades: no claudiques, no te desesperes, todo suma, y aunque no lo parezca, si te mantienes optimista y productivo, cosecharás los dulces frutos de esta profesión; te lo digo por experiencia. Si en algo puedo servirte al proporcionarte mayor información, no dudes en contactarme. Yo también pasé por esos momentos donde no creía ver la luz, pero cuando sales del túnel y por fin respiras, puedes, con orgullo, voltear y observar el camino que recorriste para estar donde hoy te encuentras parado. Y si giras tu cabeza hacia cualquier otro lado, podrás observar que el panorama es inmenso y que hay espacio para todos.
Así que avanza sin temor. OK, te veo en la cima del éxito. Hasta la próxima.
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