Chupa Chups, la marca de golosinas propiedad de Perfetti Van Melle, presentó el Lollipop Mic, un micrófono funcional con la silueta exacta de su icónica paleta roja y blanca. El accesorio, desarrollado por la agencia VML Brasil, se dio a conocer el 16 de julio de 2026 y está pensado exclusivamente para creadores de contenido: entrevistas de calle, cobertura de eventos, podcasts y videos de estilo de vida.
El Lollipop Mic no se vende. La marca lo está enviando de forma directa a creadores aliados, quienes lo integrarán a sus producciones “de forma espontánea”, según explicó la propia agencia responsable de la campaña.
¿Qué es exactamente el Lollipop Mic?
Es un micrófono real, con entrada USB y botón de control, diseñado para reproducir la forma redonda y los colores característicos de la paleta Chupa Chups. Su función no es solo estética: puede usarse para grabar audio en videos, entrevistas y transmisiones, igual que cualquier micrófono de mano convencional.
Por qué una marca de dulces hace micrófonos
La decisión responde a un fenómeno muy concreto de los últimos años: el micrófono de mano dejó de ser solo equipo de audio y se convirtió en un elemento visual reconocible dentro de la estética de la creación de contenido, presente en entrevistas de calle, podcasts y tendencias virales.
Según la agencia detrás del proyecto, la idea surgió al observar a creadores que ya convertían objetos cotidianos —tazas, cucharas, botellas— en micrófonos improvisados para sus videos. Chupa Chups identificó que su propia paleta, redonda y sostenida a la altura del rostro, ya se parecía a uno.
No es la primera jugada creativa de la marca
El Lollipop Mic llega apenas meses después de que Chupa Chups sorprendiera con una colaboración con IKEA, que incluyó una paleta con sabor a albóndigas suecas, en referencia directa al platillo insignia de la tienda. La marca también trabajó con la agencia BBH London en una paleta con envoltura de material antibalas, de apertura más sencilla, con lanzamiento previsto para el verano de 2026.
El patrón es claro: en lugar de publicidad tradicional, Chupa Chups apuesta por objetos funcionales y virales que los propios creadores integran a su contenido sin que se perciba como anuncio.
El Lollipop Mic resume una estrategia que cada vez más marcas de consumo están adoptando: dejar de vender el producto directamente y, en cambio, regalarle a la cultura digital una herramienta que la propia audiencia quiera usar. Para una golosina con más de setenta años de historia, convertirse en el micrófono favorito de una nueva generación de creadores no es un capricho, es una forma distinta de seguir en la conversación.
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