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Un acercamiento a la gastronomía

El pan dulce mexicano ya es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México

Lo que hace unos días era un proceso en marcha, ya es un hecho oficial. El pan dulce mexicano fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México, tras la aprobación durante la Primera Sesión Extraordinaria 2026 de la Comisión Interinstitucional del Patrimonio Cultural, Natural y Biocultural de la capital. El reconocimiento protege oficialmente los conocimientos, técnicas y tradiciones detrás de uno de los alimentos más presentes en las mesas mexicanas: conchas, orejas, puerquitos y más de 2,400 variedades documentadas.

Un proceso impulsado por autoridades culturales y la industria panificadora

La iniciativa fue encabezada por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, a través de Mariana Gómez Godoy, de la Dirección General de Patrimonio Histórico, Artístico y Cultural, en conjunto con la Cámara Nacional de la Industria Panificadora, Pastelera y Similares de México (Canainppa), organización con más de 80 años de trayectoria representando al sector. El expediente reunió testimonios y conocimientos de panaderos, investigadores, historiadores y especialistas de distintas regiones del país, incluyendo el trabajo documental de Grissel Huerta y Ángel Castañón.

¿Qué protege exactamente esta declaratoria?

El reconocimiento no se limita a catalogar piezas de pan: protege el oficio panadero completo —recetas, técnicas artesanales, territorios y prácticas comunitarias— frente al riesgo real de desaparición. De las 2,400 variedades documentadas en el proceso de investigación, cerca de 1,000 ya se perdieron, principalmente por la dificultad de sostener económicamente la producción artesanal frente a la industrialización del pan.

El siguiente paso: Gaceta Oficial y aspiración internacional

Para que la declaratoria tenga efecto legal pleno, debe publicarse en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México, trámite previsto para septiembre próximo. En paralelo, Canainppa ya presentó ante la Comisión de Patrimonio de la capital una solicitud para que el pan dulce mexicano sea reconocido también como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

Vale la pena aclarar algo que ha generado confusión: contar con esta declaratoria capitalina no equivale automáticamente a un reconocimiento de la UNESCO. El organismo establece que las candidaturas deben ser presentadas por los Estados Parte de la Convención de 2003 y evaluadas por su Comité Intergubernamental, un proceso que exige demostrar la participación de las comunidades involucradas y contar con medidas de salvaguarda formales. La declaratoria de la Ciudad de México es, en ese sentido, un paso previo dentro de una estrategia más amplia hacia el reconocimiento internacional.

Celebración en el Monumento a la Revolución

Como parte de la difusión de este logro, se realizará el Primer Festival de Pan Dulce Mexicano, del 11 al 13 de septiembre, en el Monumento a la Revolución. El festival buscará acercar al público a la diversidad de productos, técnicas y establecimientos que sostienen esta tradición, y coincidirá con la publicación oficial de la declaratoria en la Gaceta.

Para quien camina por el Centro Histórico y elige una concha sin pensarlo dos veces, esta declaratoria pone en perspectiva algo que suele pasar inadvertido: cada pieza tradicional que aún se consigue en una panadería de barrio es, a partir de ahora, patrimonio oficialmente reconocido de la ciudad.

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