El quintonil, hoja tierna del amaranto silvestre y pariente cercano de la milpa prehispánica, tiene un sabor suave que recuerda a la espinaca y que se presta perfecto para un caldo reconfortante. Aquí lo acompañamos de elote tierno y queso panela para un platillo casero, sencillo y lleno de historia.
Caldo de quintoniles con elote y queso panela
(Rinde 4 porciones)
Ingredientes
- 300 g de quintoniles frescos, limpios y sin tallos duros
- 2 elotes tiernos, desgranados
- 1.5 litros de caldo de pollo o de verduras
- ½ cebolla blanca, picada finamente
- 2 dientes de ajo, picados
- 2 jitomates, asados y molidos
- 1 chile serrano, picado (opcional, al gusto)
- 150 g de queso panela, en cubos
- 2 cucharadas de aceite de maíz o de oliva
- 1 cucharadita de sal
- 2 limones, en cuartos, para acompañar
Preparación
- Lava bien los quintoniles y desecha los tallos leñosos; conviene usarlos el mismo día para aprovechar su sabor suave, parecido a la espinaca. Pícalos toscamente y resérvalos.
- En una olla grande, calienta el aceite y sofríe la cebolla y el ajo hasta que estén translúcidos. Agrega el jitomate molido y el chile, y cocina 5 minutos moviendo ocasionalmente.
- Vierte el caldo y añade el elote. Sube el fuego, deja que hierva y luego baja la llama; cocina 10 minutos.
- Agrega los quintoniles picados y la sal. Cocina a fuego medio hasta que las hojas estén suaves pero conserven su color verde vivo (unos 7 minutos).
- Sirve caliente en tazones hondos, con los cubos de queso panela encima para que se derritan ligeramente. Acompaña con limón para exprimir al gusto.
Nota: si no encuentras quintoniles, puedes sustituirlos por espinacas o acelgas tiernas, aunque el sabor terroso característico cambiará. Se consiguen sobre todo entre marzo y septiembre en mercados tradicionales del centro de México.
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