Tres lugares poblanos se llevaron galardones en la undécima edición de los Premios Ángel del Turismo, cuya ceremonia se realizó por primera vez fuera de la Ciudad de México. Banyan Tree Puebla fue distinguido como Mejor Hotel; Cabañas Tzahuinco, en Huauchinango, ganó en Turismo Comunitario y Rural; y Casa Colibrí, en Cuetzalan, recibió Mejor Experiencia Gastronómica Mexicana.
Los premios convocaron a más de 67 mil votos de 17 países iberoamericanos. Estos son los tres lugares.
Banyan Tree Puebla, Mejor Hotel
El hotel ocupa el edificio que fue Hotel Azul Talavera, en Barrio del Alto. Tiene 78 habitaciones y suites decoradas con muebles tallados, pisos de mosaico y arte de creadores locales. Su oferta gastronómica incluye Saffron, cocina tailandesa en la azotea; Pasquinel Bistro, con platillos mexicanos; y un bar de tapas y coctelería.
La Guía Michelin lo lista con una Llave. El propio hotel indica que recibió la Michelin Key en 2024 y 2025 y que reabrió en 2021 dentro del portafolio de Banyan Group.
Casa Colibrí, Mejor Experiencia Gastronómica Mexicana
En el centro de Cuetzalan, Casa Colibrí se define como un restaurante de fine dining con cocina de autor. Su propuesta parte de los orígenes de la gastronomía mexicana y los fusiona con recetas de otras culturas. Ofrece brunches, menús degustación y eventos privados, siempre con ingredientes frescos, regionales y de temporada. También organiza talleres culturales y eventos pensados para conectar con la esencia de Cuetzalan.
Compitió en la categoría contra El Mural de los Poblanos, restaurante de la capital poblana.
Cabañas Tzahuinco, Turismo Comunitario y Rural
En Huauchinango, en la Sierra Norte, esta propuesta de cabañas, conocida como Bruma y Barro, ganó en la categoría comunitaria y rural. Su oferta de ecoturismo incluye avistamiento de fauna, senderismo y desconexión en el bosque.
Qué significa para el viajero
El patrón de los tres premiados es claro: un hotel de lujo con anclaje en el patrimonio, un restaurante regional con ambición de autor y unas cabañas de bosque. Para el lector de Comensal, la lectura práctica es una ruta posible: una noche en el Centro de Puebla, una mesa en Cuetzalan y un fin de semana de niebla en Huauchinango.
Ir al contenido





