Tlecuil – Cocina de humo

Un acercamiento a la gastronomía

HABLEMOS DE BEBIDAS… ¡HABLEMOS!

El vino y la salud  realmente hay  beneficios de esta impactante bebida o es solo una ilusión 

¿Sabías que? El vino es uno de los más antiguos bienes de la humanidad. Constituye, Junto con el aceite y los cereales la llamada “trilogía mediterránea”, considerada una de las combinaciones alimenticias más saludables, conocida desde el Neolítico hasta la actualidad.

La palabra vino deriva del latín vinum, que significa fuerza, vigor. Es

Una bebida agradable y saludable, es digestiva, estimulante, tonificante.

El vino, remedio medicinal

En su contenido intrínseco, el vino posee una serie de propiedades terapéuticas y dietéticas que los antiguos ya conocían. Todos los estudiosos, tanto de la medicina científica como de la popular han sido conscientes de la tradición terapéutica del vino5 y eso lo han sabido por la experiencia de la tradición aún viva y por las informaciones de los textos antiguos y recientes.

El vino, alimento reconstituyente

El vino considera que el vino es generador de sangre y, por tanto, de vida; dice que los dioses no tienen sangre porque no beben vino y por ello son inmortales y no tienen vida.

Existe una tradición de que las mujeres espartanas bañaban a sus hijos recién nacidos en vino para que fueran fuertes en la vida, y en muchos casos librarlos de este modo de la epilepsia, para lo cual el vino es especialmente recomendado.

El vino, bebida refrescante

Era muy consumido entre los agricultores y trabajadores rurales, una bebida compuesta por tres partes de agua y una de vino (normalmente 1,5 1 de agua y 0,5 1 de vino) que, además de refrescar y calmar la sed en los calurosos días de trabajo agrícola en el campo, el vino que contenía dicha bebida constituía un enorme e importante aporte calórico para el organismo.

El vino, remedio contra la gripe

El vino caliente se utiliza como curativo de la gripe, tomándolo sólo omezclado con otra sustancia, como miel o limón, que completaba esos efectos. Con esta misma función se utiliza ingiriéndolo por la nariz para curar de las fosas nasales gracias al alcohol del vino.

El vino, remedio dermatológico

El vino cocido con los sarmientos de las viñas tiene, al parecer, dos funciones principales: como alimento energético que paliaba el frío y por otro lado, un uso estético, pues elimina las manchas de la piel causadas por el sol.

El vino, regulador de la circulación sanguínea.

Hoy en día la función más difundida y conocida del vino es como preventivo de los infartos de miocardio y favorecedor del riego sanguíneo del corazón, para lo cual los cardiólogos recomiendan tomar un vaso de vino tinto. Durantela comida, pero, evitando los excesos que puedan provocar dependencia o efectos negativos.

El vino contra el insomnio

Entre las múltiples propiedades del vino, se encuentra la de ayudar a conciliar el sueño; es utilizado, sobre todo, por las personas mayores, que tienen dificultad para dormir.

Su uso tiene origen en el ámbito rural, donde, la ausencia de medicamentos y la larga distancia de la ciudad, hacía que utilizaran los recursos disponibles del campo que tenían a su alcance.

Sin duda esta bebida ha tenido muchos usos a lo largo de su historia y el entender como muchas ciudades que tienen a consumir con mayor regularidad vino tienden a tener efectos positivos en su población. Escuchando un podcast me llamo mucho la atención como Francia que es un país que tiene un alto consumo de grasas gracias a sus quesos no sufren de sobrepeso o de arterias saturadas y esto es algo que llama mucho la atención ya que también se dice que el vino les ha ayudado a mantener una imagen más joven en su población.

Que interesante es tener una vista que no solo consuela el corazón sino es parte de un sistema de salud y no lo digo yo sino desde los griegos se ha venido manejando.

Vive, disfruta y consume vino.

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